- Ay, ¡qué rara eres! ¿Cómo te pueden gustar los señores? - Fue el comentario que escuché de una amiga al dirigirse a mí.
- Permíteme aclarar que no cualquier señor, mi predilección con respecto a personalidad y atuendo es ya conocida por ti. - Contesté, vagamente aludida.
- ¡Señores son señores!
Las personas que mejor me conocen en esta faceta universitaria son capaces de afirmar que mi atracción hacia individuos del sexo opuesto está directamente relacionada con una edad mayor a la mía, y alguno que otro traje fino de por medio.
Se trata de un sello personal de dominio público equiparable a la indecisión de carrera en los primeros semestres. E igual de inevitable.
Hace unos días una novela muy interesante, del tipo de novelas que deseo leer más a menudo, me hizo recordar esta particularidad mía.
El personaje femenino en cuestión se siente atraído por su mentor, a quien admira y de quien desea aprender el noble arte de su profesión. - ¡Wuck! esa historia la conozco...Ja
En el presente no tengo mentor a quien admirar (posiblemente lo tuve tiempo atrás), sin embargo, estoy casi segura del momento en el que cobré conciencia del gran atractivo que representan los hombres con algunos añitos más.
Lo vi entrar y dirigirse escaleras abajo hacia el estrado del recinto. Nunca mis ojos habían sido testigos de tan exquisita presencia y seguridad al caminar. A la corta edad de diecisiete años, no pude hacer más que permanecer en mi asiento, perpleja, deseando que aquel porte no se viera opacado por algo que mis oídos encontraran poco interesante.
¡Vaya sorpresa! Aquella voz era sumamente varonil y poseía una fuerza e inteligencia impresionantes.
Enfundado en un traje que a mi parecer le quedaba más que a la medida, el director, cuya edad rondaba ya la madurez, rápidamente se convirtió en la imagen de la masculinidad ideal (excluyendo una figura atlética, claro está).
Desde ese episodio mi gusto se fue desarrollando con una orientación hacia la personalidad y la forma de lucir vestimenta elegante, que generalmente se asocia con el nivel de madurez e integridad de la persona.
¿Es que alguna mujer puede resistirse al deleite de un buen traje con relleno de hombre? Puede ser que sí. Yo, no.
Hamburg
6 years ago
3 comments:
jajajaja bueeno es que hay de srs a srs jajajajajajaja... y bueeno creo que hay algo que se te olvidó mencionar.. y fue esa época en la que no sólo tu te sentías atraida por los srs sino que había una gran cantidad de ellos tras de ti.. ESO si fue divertido :D
jajaja
saludos!
yo vi cuando escribías eso!!!
y lula tiene mucha razón, no solo te gustan, si no que alguna vez te persiguieron varios!
mi querida mana jojo nocambias realmente sigues siendo exactamente igual, obvio más inteligente, más madura y más centrada, yo pense q no podias ser más centrada pero veo q si jojojo buen escritoo aunque ando en clase y al leerlo no pude dejar de sonreir encasi todo el texto jajaja ay hermanita no sabes como te extraño pero me alegra seguir sintiendo esta linda amistad hacia ti y tu hacia mí, usaré más trajes pues jaja solo q con respecto a la edad amm q te puedo decir solo te llevo 3 dias jajajaja pero bueno soy mas grande juju ay mana espero tes de lo mejor cuidate un fuerte abrazo saludame mucho a mama:)
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